11 oct. 2009

Lo que no saben de los que no usamos Linux

Yo lo veo desde 'el otro lado', desde donde pretende mirar el autor Adrian Kingsley-Hughes, desde 'el montón de usuarios de Windows que ocasionalmente hacen una incursión en Linux', y creo que ha conseguido bastante bien ponerse en nuestra piel.
Veamos cómo lo esplica:

Lo que no sabemos de los que no usan Linux

Adrian Kingsley-Hughes

La pregunta es: ¿Por qué el usuario medio de informática aún elige gastarse cientos de dólares en Windows o Mac cuando hay incontables alternativas que podrían descargar, instalar y usar de forma completamente gratis?

El mercado de los PC es muy agresivo. Tiene que serlo porque los consumidores están dispuestos a llegar hasta el final con tal de ahorrarse unos pavos cuando compran su nuevo sistema. Pero esto no hay llevado a hordas de usuarios eligiendo comprar sus PCs sin Windows instalado y eligiendo Linux en su lugar. De hecho la mayor parte prefieren romper la ley e instalar copias sin licencia de Windows que ir a lo legal e instalar una distribución Linux. En el fondo prefieren gastar el dinero en Windows o Mac que gastar el tiempo en aprender Linux.

Es triste pero salvo un pequeño segmento de usuarios, nadie le da una oportunidad a Linux. ¿Por qué?

Muchos se preguntan esto. Desde que empecé en el mundo de Linux me he encontrado muchas veces con esta pregunta en incontables sitios, foros y blogs. ¿Por qué si el nivel de satisfacción con Windows es tan bajo —o al menos eso dicen las comunidades Linux— la cuota de mercado de Linux también es tan baja?

En la pasada década he tenido la oportunidad de entrar en contacto con decenas de miles de usuarios de informática de todas las clases y esta experiencia me ha ayudado a hacerme una idea de cómo la gente ve su relación con su ordenador. Basándome en esto y en mi experiencia reciente con distribuciones y comunidades Linux, he llegado a la conclusión de que hay cinco cosas cruciales que la comunidad Linux a veces no entiende sobre el usuario medio de informática, y que esas cinco cosas son las que retrasan la adopción de Linux en sistemas de escritorio domésticos y profesionales.

En el fondo Windows no va tan mal

No importa lo que hayas leído en periódicos, revistas, foros y blogs. A la gente en realidad le va bien con Windows. Hay millones de usuarios que consiguen lo que quieren de su PC sin dificultades.

Después de una década escuchando que tarde o temprano habrá un éxodo masivo desde Windows, simplemente nunca ha ocurrido. Desde luego el porcentaje de usuarios de Linux ha aumentado, pero no hay rastro de una migración masiva desde Windows. Añade Mac a la ecuación y el argumento de que la gente quiere Software Libre se derrumba. En vez de migrar de Windows a una distribución gratuita Linux cualquiera, la gente parece más dispuesta a migrar de un sistema operativo de pago a otro.

El otro problema con esperar que la falta de satisfacción llevará a los usuarios a otro sistema operativo es que la gente en realidad no piensa así. Cuando te encuentras con un problema en tu PC, no piensas automáticamente «oh, un problema, mejor busco otro sistema operativo». No, en su lugar resuelves el problema para poder seguir trabajando de la misma forma. Cambiar de sistema operativo nunca es la solución más sencilla a un problema.

Demasiadas distribuciones

¿Quieres saber por qué la gente no usa Linux? Una pista: Demasiadas distribuciones.

Simplemente hay demasiadas entre las que elegir. Desde luego si le dedicas algo de tiempo y esfuerzo encontrarás una perfecta para ti. Pero, admítelo, bastante tienen los usuarios de Windows con saber si tienen que pasarse a Vista Home Basic o Home Premium. Súmale los pros y los contras de las distribuciones Linux y el tema se vuelve simplemente demasiado complicado. Fíjate en los usuarios de Mac y pregúntate qué tienen que los usuarios de Windows y Linux no tienen. ¡Una sóla elección!

Puedes preguntarte por qué a la gente le gusta elegir si se trata de exploradores —Firefox contra Internet Explorer— pero no si se trata de sistemas operativos. Sencillo, experimentar con el explorador es seguro, mientras que empezar con Live CDs o máquinas virtuales es ir demasiado lejos. Dile a la gente que has pasado el fin de semana probando distribuciones Linux con WMware y te preguntarán si también te entretiene clavarte palillos en los ojos.

La gente necesita seguridad de que su hardware funcionará

Dime cinco marcas de hardware que citen Linux como sistema soportado en la caja. He mirado en la oficina y no he encontrado ni una que liste Linux explícitamente —creo que tuve una llave USB hace tiempo que lo mencionaba, pero no estoy seguro—. Hasta que los fabricantes liberen drivers para Linux de forma estándar, estamos ante una pesadilla para cualquiera sin sentido de la aventura.

Ocurre también con el software. Cualquiera saltando de Windows a Linux tiene que empezar desde cero con las aplicaciones. Es un esfuerzo mayor del que las comunidades Linux reconocen. Averiguar la alternativa Linux a cada aplicación que utilizas no es tarea pequeña.

Aún cuando Dell venda PCs con Linux pre instalados, probablemente los únicos que los comprarán serán los que ya tienen experiencia con Linux y con qué funciona y qué no funciona, o al menos que sepan perfectamente dónde encontrar respuestas. Me pregunto cuánta gente comprará un Dell con Ubuntu sólo para encontrarse con que correr Linux es más que hacerse con un sistema operativo para nada. ¿Cuántos se rendirán y finalmente instalarán Windows?

Por lo que a la gente respecta, la línea de comandos es para dinosaurios

Los usuarios de Linux presumen del hecho de que puedes prescindir de la interfaz gráfica y volver a la línea de comandos. Incluso a mí me encanta la potencia que te permite. Pero, reconozcámoslo, estamos en minoría. Para los que recuerdan el DOS, es bueno haberlo superado, y para los crecidos en Windows, es complicado explicar los beneficios de una interfaz de comandos.

Cuando a la gente le resulta incluso complicado recordar unos cuantos atajos de teclado, la idea de pasar a un sistema de línea de comandos resulta simplemente devastadora.

Linux todavía es para geeks

Durante los últimos años se ha empleado esfuerzo en hacer distribuciones Linux fáciles de usar y, cuando te fijas p.ej. en Ubuntu, te das cuenta de que se ha hecho un gran trabajo. El problema es que algunas cosas siguen siendo tremendamente complicadas, como las actualizaciones. Esto escribí sobre el tema hace unas semanas:

«Ubuntu hasta ahora es bonito, es sólido, es rápido y es robusto. Pero en algunos puntos es aún geeky. No me malinterpretes. Por encima Ubuntu es precioso, amistoso, amigable. Pero hay algunas esquinas oscuras que siguen siendo reinado del viejo espíritu y ante las cuales el usuario medio nunca se sentirá como en casa. Ni yo me siento como en casa ante ellas. Actualizar Ubuntu es una área en la que necesitas un buen conocimiento para entender qué se cuece. Lo que el equipo de desarrollo debería hacer es buscar, qué sé yo, 100 personas que nunca hayan usado Linux, y ponerlas enfrente de Ubuntu. Que te vayan contando qué les parece. Y en el momento en el que les veas confusos, asustados, con los ojos como platos, sabrás que es que hay que cambiar algo. Si el usuario medio tiene que ver Ubuntu como una alternativa real a Windows o Mac, tienes que pulir todas las esquinas.»

Vía: Linux AV

Fuente: Adrian Kingsley-Hughes en ZDNet

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